30 ene 2011

Primera parada: El puerto de la locura

- Siéntese y dígame, ¿cómo se llama?
- ¿Mi nombre? No soy capaz de recordarlo, pero puede llamarme loco, así es como me llaman todos.
- Curioso, ¿a qué se debe su locura?
- Usted es el experto, debería saberlo mejor que yo.
- Entonces, cuénteme, ¿qué le hizo venir hasta aquí?
- No lo sé, supongo que todo, o quizá nada. Yo era una persona normal hasta que apareció ella.
- ¿Ella?
- Sí, ella. Sé que no era la mujer más hermosa del mundo, sé que no era perfecta, pero para mí sí lo era, era todo eso y mucho más. Era la única persona capaz de mantener mi mente ocupada a cada segundo, y sigue siéndolo, pero desde que la conocí he notado cambios en mí mismo.
- ¿Qué tipo de cambios?
- No sabría describirlos. No soy el mismo, ahora sólo pienso en ella. Intento que todo sea perfecto, no quiero hacer nada mal, lo único que quiero es que ella sea feliz, por ella estoy dispuesto a todo, si ella es feliz yo también lo soy, sin embargo a veces no sé si lo que hago lo hago bien.
- A mí me parece una persona muy cuerda, diría que su problema es otro muy diferente.
- ¿A qué se refiere?
- Los que no han conocido el amor no pueden entender a las personas enamoradas. Es algo que no tiene nada que ver con la empatía, esto va mucho más allá, es un sentimiento muy superior a los demás.
- Entonces, ¿qué me pasa?
- Lo que usted tiene es miedo.
- ¿Miedo? ¿Miedo a qué?
- Tiene miedo a perderla, porque perderla a ella sería perderse a usted mismo.
- No lo entiendo.
- Se lo explicaré de otra manera. Ahora mismo sus corazones están unidos, su corazón y el de ella son uno solo. Usted tiene miedo de sufrir por amor.
- Y, ¿cómo puedo apartar ese miedo de mí?
- No piense en lo que pueda salir mal, no piense en el futuro, disfrute el presente con ella, eso es lo que usted quiere, ¿no? Quiere ser feliz junto a ella, quiere hacerla feliz. La magia del amor reside en que éste puede dártelo todo o arrebatártelo. No deje que le arrebate nada, no se lo permita, si ella es feliz, ¿por qué habría de cambiar la cosa? ¡Siga haciéndola feliz! Puede que usted esté loco, pero nada tiene que ver con la locura como estamos acostumbrados a verla, usted está loco de amor, y es una locura que debería disfrutar a cada momento.

2 comentarios:

  1. Me mola, me mola, esta muy guay! Mañana espero otro, de la tematica que sea ;) Un abrazo coleguilla!

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  2. Trasteando desde "Lo más alto de la locura" he llegado aquí xD

    La entrada me parece más cursi que vomitar purpurina, pero estoy muy de acuerdo con el ultimo farrapo ;)

    PD: no me deja comentar como anonimo ¬¬

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